Revivir el pasado de las antiguas culturas que habitaron la Ecorregión del Monte
Un viaje al pasado para descubrir las manifestaciones de los antiguos habitantes de la Ecorregión del Monte; revivir la vida y las costumbres de estos pueblos a través de sus petroglifos, geoglifos, pinturas rupestres, tambos, caminos para la comunicación, obras hidráulicas y lugares de importancia comunitaria.
La riqueza de los recursos arqueológicos de San Juan es muy alta, y comprende (entre otras formas) elementos aislados, sitios con arte rupestre, abrigos rocosos y estructuras habitacionales o administrativas. Estos sitios, que contienen los restos de ocupaciones de distintos momentos correspondientes a los últimos 10.000 años, tienen una amplia distribución por toda la provincia y presentan grados muy diversos de visibilidad (Claves para la preservación del patrimonio arqueológico sanjuanino. Alejandro García 443-452 pag.)
Un capítulo aparte merece el Qhapaq Ñan (“camino principal” en quechua) es el nombre de un extenso sistema vial de alrededor de cuatro mil kilómetros de norte a sur. Mediante estos senderos se unen los países de Perú, Ecuador, Colombia, Bolivia, Chile y Argentina involucrando a las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan y Mendoza.
Este camino ancestral consolidado por los incas en el siglo XV y reconocido como PATRIMONIO MUNDIAL por la UNESCO en 2014 sigue siendo hasta el día de hoy un vehículo de intercambio de saberes y un reservorio de identidades y culturas vitales. En sus trayectos convergen prácticas de cuidado de sitios de enorme interés histórico con comunidades que se desarrollan y manifiestan en tiempo presente. Los caminos que conforman el Qhapaq Ñan son de este modo, vías actuales de conexión social y cultural. De igual manera, sus itinerarios son tanto vestigios arqueológicos como espacios vivos que nos permiten entender el patrimonio en su dimensión más amplia, como un legado colectivo y comunitario que cuidar y nutrir.
Camino Ancestral Qhapaq Ñan en San Juan
El Qhapaq Ñan atravesaba longitudinalmente los valles preandinos sanjuaninos de Iglesia y Calingasta, en donde se encuentran actualmente sectores muy bien conservados y estudiados.
Segmento ANGUALASTO - COLANGÜIL - Sitios asociados: Punta del Barro, Angualasto.
El segmento Angualasto–Colangüil es de tipo despejado y atraviesa una zona desértica conocida como los llanos de Colangüil. Su filiación inca se estima por la similitud con los caminos chilenos que atraviesan los desiertos del Norte, por su linealidad y su ancho.
Está asociado a dos sitios pertenecientes a la cultura local angualasto, del Período Tardío (año 1000 a 1450), aunque hasta el momento no se sabe si esta tuvo contacto con los incas. Estos sitios se destacan por sus estructuras construidas con la técnica de tapia y por un complejo sistema de riego integrado al valle de Iglesia, que incluyó depósitos o reservorios e impermeabilización de las acequias.
El yacimiento arqueológico Angualasto, que funcionó en su conjunto como un núcleo habitacional, se inserta en un paisaje caracterizado por un barreal erosionado por la acción del agua con una gran cantidad de escorrentías, arroyos y cárcavas. Se asume una continuidad tanto espacial como temporal de este sitio con Punta del Barro, que presenta, además, importantes cuadros de cultivo, ya que el sistema de riego que nace en las proximidades de Malimán atraviesa ambos yacimientos y circula por más de una veintena de kilómetros de su canal principal.
En las comunidades asociadas puede observarse aún hoy el manejo de técnicas constructivas en tierra (tapias y adobe) en iglesias, viviendas y corrales.
Parque Nacional San Guillermo
Segmento LLANO DE LOS LEONES - Sitio asociado: Morro Negro.
El segmento Llano de los Leones se encuentra ubicado en una zona que posee múltiples riquezas naturales, ya sea por sus recursos minerales o por su biodiversidad, en particular las vicuñas y los pumas o leones americanos, ambos muy preciados para el inca. Está ubicado en el Parque Nacional San Guillermo, zona núcleo de la Reserva de la Biósfera San Guillermo.
Se trata de un camino tipo sendero, es decir, por despeje o despedre, básicamente para que se note su continuidad y para que los pequeños cantos no se transformen en obstáculos. Los segmentos registrados denotan una linealidad rectilínea dominante, y en ellos se hallaron algunos tiestos de neta filiación incaica. El sitio Morro Negro consiste en una pequeña elevación en medio de la planicie, que varía en textura y coloración del suelo. Considerando la abundancia de vicuñas y la importancia de la lana de este animal para los incas, es probable que este morro haya servido como un punto de control de la planicie favoreciendo la cacería en la zona, lo cual permite entender la acumulación de fragmentos cerámicos y líticos que se da allí.
La presencia de varios tambos, adoratorios de altura y otras estructuras de filiación inca en el área también podría estar vinculada al interés por los recursos mineros, abundantes en la zona. (Fuente: Camino ancestral Qhapaq Ñan. Una vía de integración de los Andes en Argentina. / Victoria Sosa … [et ál.].)
Segmento CALINGASTA - BARREAL - Sitios asociados: Piedras Pintadas, Lomas del Inca, Tambería del Leoncito
Reserva Privada Barreal Blanco